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sábado, 16 de julio de 2016

LA MÚSICA DEL CORAZÓN. LOS TRES. 6 de julio del 2016





En este mes se cumplen los aniversarios de vida de  tres personas muy importantes en mi vida, y que por los trajines de esta vorágine no puse atención en mencionarlos en esta columna LA MÚSICA  DEL CORAZÓN en su justo momento. 

El tres de este julio Cuau cumplió un año más de vida Sus pasos por la primaria activa y por la secundaria del mismo tipo le fueron creando un carácter especial. Luego su entrada al CCH de la UNAM le brindo experiencias y emociones académicas, sociales, culturales que le han marcado la vida. Su paso por la Facultad de Filosofía y Letras le dio las bases teóricas para comprender muchos de los secretos que encierra la música, pasión de su vida. De èl siempre he aprendido grandes lecciones. Como dicen que dijo el que dijo "Nuestros hijos en realidad son nuestros padres"
El 11 de julio cumplió años mi hermano Japo. Acompañantes en la escuela primaria por muy breve tiempo, luego e la secundaria y después en la lucha política por un México en donde quepan todos los Méxicos.  Hoy 16 de julio cumple años mi hermano el mayor, al que le debo mucho de lo que soy. Graco se ha mantenido siempre en la  izquierda, desde su infancia en los pioneros del PPS de Lombardo Toledano hasta su militancia en el PRD pasando por los movimientos estudiantiles del IPN de 1956 y 1968.

Gracias a la vida que he ha dado tanto, a tres hombres rectos, firmes, comprometidos y que hoy me acompañan con todod sus ser en esta lucha contra el cáncer.

Feliz Cumpleaños carnalitos y les pongo de regalo una canción q nos gusta a todos. 


sábado, 14 de mayo de 2016

LA MÚSICA DEL CORAZÓN. Mario. Sábado 14 de mayo 2016.






Desde Coatepec, Veracruz, hoy llegó a mi casa Mario Torres. "Vengo a verte porque estoy al tanto de tu salud y quiero que sepas que cuentas conmigo". me dijo Mario, después de saludarnos con un fuerte abrazo.

Al momento de su llegada se encontraban conmigo mis dos hermanas y mis dos hermanos. Mario nos platicó de su trabajo entre la población de Xalapa,  de su constante brega por poner el TrabajonSocial al servicio de la población.

Él es especialista en Constelaciones Familiares y durante más de dos horas nos mantuvo atentos a su narración extraordinaria sobre esta terapia. "Pruébala, estoy seguro que te ayudará en tu sanación", me dijo. Y me habló sobre la importancia de estar en armonía con nuestra familia, con nuestro padre y nuestra madre.

Mario y yo compartimos luchas estudiantiles allá por el final de la década de los 70 e inicios de los 80, primero en la UPOME y luego en el Movimiento Revolucionario del Pueblo. Muchas veces pasamos horas y horas hablando sobre los problemas de la UNAM, de la Sociología y del Trabajo Social.

De piel del color de la tierra, Torres sigue conservando ese hablar tranquilo y sencillo de la juventud, solamente que ahora sus palabras van cargadas de mayor fuerza, más vehemencia y sencillez que las hacen convincentes al cuadrado.

Mario y sus palabras aparecen en el momento exacto en que yo necesito la palabra orientadora, la sonrisa amigable, la esperanza cargada de presente y  de futuro.

Al momento de despedirse, mi hermana le pregunta que posibilidades hay de que yo sea atendido en su terapia, a lo que él responde"En cuanto Cuauhtémoc me lo solicite, así será". En agradecimiento profundo le entrego un ejemplar de mi texto LAS VOCES DEL DOLOR, LA VALENTÍA Y LA ESPERANZA y un ejemplar de la película de Jodorowsky LA DANZA DE LA REALIDAD.

Han pasado alrededor de 32 años de no vernos a los ojos y hoy nos volvemos a encontrar. Y es que los hombres como Mario aparecen cuando uno más los necesita. Desprejuiciado, cariñoso y humanista, me dice sonriendo "Siempre que me hablan mal de una persona, yo confío en ella. Así sucedió cuando me dijeron que eras un traidor que asesoraba al PAN, no les creí, por eso estoy aquí."

Gracias Mario por tu amistad, gracias por existir, gracias por tus abrazos. Con gente como tu, la utopía renace.




martes, 10 de mayo de 2016

LA MÚSICA DEL CORAZÓN. Martes 10 de mayo del 2016.

Nuevamente en mi casa. Después de varios días en el Hospital General de la Ciudad de México hoy estoy aquí frente a la Mc para escribir esta experiencia.

Llegué ahí  porque en Urgencias de el Instituto de Nutrición me negaron la hospitalización ante un sangrado interno. "Es que solamente hospitalizamos a personas que vienen en situación de vida o muerte, y ese no es su caso" me dijo el joven doctor.

Contrario a mi peleonero espíritu, me fui y otra vez José Luis Estrada me ayuda a ser internado. En el HG encuentro la atención médica del doctor Del Valle y sus atinados diagnósticos, para luego ser atendido por un equipo de doctores en el que sobresale el doctor Gamboa, un joven médico atento, sencillo y concentrado en su trabajo.

Gracias a sus indicaciones fui atendido para una endoscopía gastrica y posteriormente una operación para ligar las várices que hoy me atacan. Todo parece indicar que la operación fue un éxito y me dieron de alta ayer lunes 9 de mayo.

La estancia ahí me dejó muchas experiencias. Desde observar a la multitud de persona que van a solicitar atención médica, mayoritariamente de los de abajo, con el color de la tierra en su piel, así como aprender como hay jóvenes de 25 años que enfrentan con valor y coraje al cáncer que los agrede  y ancianos que tienen el aliento de luchar por su vida. Muchos huevos de jóvenes, jóvenas, ancianas, ancianos, hombres, mujeres y familias enteras.

No cabe duda que somos un país con una franja muy amplia de población avasallada por las enfermedades, y así como hay negligencia médica en muchos casos (la actitud de los "médicos" de Nutrición ante mi sangrado), también hay doctoras y doctores concentrados y comprometidos con la población.

En estos días tuve la fortuna de ser visitado por amigas y amigos entrañables, que con sus palabras, abrazos, sonrisas, orientaciones y ejemplo me han estimulado a enfrentar con huevos esta enfermedad.

Mi hermano y maestro Elías Razo con su cariño y empatía, Tatiana, con su firmeza y sus orientaciones para cambiar mi actitud mental y enfrentar con valor, coraje y talento este momento. Rosa María Duran con sus enseñanzas del guerrero de la luz y del amor divino. La doctora Alicia Hernández, con su amistad de décadas y sus experiencia médica, y mi comadre Mariza que  tuvo la gentileza de visitarme y narrarme su testimonio de vida en contra del cáncer por más de 10 años, siempre acompañada por Diego.

Mariza, siempre en la lucha sindical y ahora pude conocer su lucha por la vida. Cuando ella se despidió de mi le dije de manera muy sincera "Gracias por venir, de verdad que eres el ejemplo que voy a seguir en en esta etapa fundamental de mi vida". Ella solamente sonrió y me dio un cálido abrazo.

También llegó Diego y me platicó a detalle esa lucha de toda la familia, de todo su amor, de toda sus pasiones. Una lucha sin cuartel ni sosiego, siempre atentos, siempre vigilantes.

Y el amor sin limite que me brindaron Celia, Mariana, Robert, Sabina y Cuate, así como Jimena, mis hermanas Sonia y Delta y mis hermanos Graco, Jesúsy Stalin

La experiencia clínica de la mano de la experiencia espiritual, emocional, amorosa y de defensa y lucha por la vida. La experiencia de ser una raza de guerreros.


No hay duda, la vida es, como me decían los compas allá en la escuela primaria en Tepito, la única oportunidad de echarle huevos para defender al barrio, a los del salón de clases, a la colonia, a la familia .... y a la vida de uno mismo. Así que... hay que echarle muchos huevos a esta guerra por el derecho a la vida. a la felicidad y al amor.


domingo, 24 de abril de 2016

LA MÚSICA DEL CORAZÓN. Domingo 24 abril 2016.


Cuando éramos niños nos gustaba jugar todo el día. Juntos asistimos a la escuela primaria Vasco de Quiroga, allá en el barrio de Tepito. A menudo comíamos juntos en mi casa o en la suya. Años de niñez que entrelazan las almas, las amistades, el amor familiar.

Hoy Miguel Ayón amanece a mi lado, recostado en mi cama, Después de platicar horas y horas de recuerdos y actualidades, durmió ahí, cuidando mis sueños y mis dolores. Atento a mis necesidades, hablando palabras de ternura y guardando silencios de solidaridad.

Así es mi primo, un verdadero hombre solidario, amoroso, tierno. 

Gracias Miguel, por estar conmigo, hoy, en esta lucha por la vida, gracias por recordarme tantas aventuras de la escuela primaria, de nuestras vidas jugando fut bol americano en el equipo de los Vietnamitas de la Preparatoria 9, y muchos episodios de nuestras vidas paralelas.

Te quiero mucho. Un abrazo.




sábado, 18 de julio de 2015

LA MÚSICA DEL CORAZÓN. Sábado 18 de julio del 2015. LAS LETRAS DE SOFÍA.






Llevo años impartiendo el taller de cuentacuentos en esa cárcel de mujeres. Ayer viernes, al terminar la sesión, una de las participantes se acercó discretamente a mi, en su voz clara me miró a los ojos y me dijo “Profesor, escribí esto para  usted“ y me tendió su mano con una pequeña hoja de papel con letras escritas con tinta azul.

Muchas gracias , contesté con una sonrisa, lo leeré en mi casa. Y ella sonrió también.

Ahora, aquí sentado, leo el siguiente texto

“Gracias por ser parte de mi vida.
Esta vida nueva en la que me encuentro ahora
que realmente no ha sido del todo mala
ya que gracias a ti he visto este panorama
desde otra perspectiva que me ha servido de mucho.
Quiero que sepas que en cada situación por la cual paso pienso en ti y el impetu que posees.

Gracias.

Sofía“

Recuerdo que ella llegó al Taller en la sesión de mayo. Llegó en silencio, con su mirada  de desconfianza, mirada de ternura, mirada de profunda tristeza.  Callada la mayoría del tiempo, llora mucho en los temas de reflexión, llora mucho en las técnicas de trabajo.

Ella llora, llora y llora. Detrás de esa expresión de mujer dura, hay una niña herida, he pensado, y estoy seguro que igualmente, hay una mujer artista que llora, a veces por dolor, a veces por alegría.


Sus letras me hacen sentir que nuestro trabajo está siendo correcto, acompañarnos con las alumnas, con los cuentos y la narración oral, en este difícil momento de sus vidas, de nuestras vidas, de mi vida, de la vida de nuestro país.

sábado, 11 de julio de 2015

LA MÚSICA DEL CORAZÓN. 11 de julio del 2015. EL CUMPLEAÑOS DEL CARNALITO STALIN JAPO.

Mi padre y mi madre me regalaron cuatro  hermanos. y tres hermanas.  




De ellos  dos ya se nos adelantaron hace un rato a la eternidad. Quedamos seis por acá, todavía dando lata, todos y todas necios y necias. Hoy, 11 de Julio, Stalin, porque así lo bautizó Chema, más conocido como El Japo cumple 53 añejos. Estoy muy orgulloso de él. 

Ha aguantado vara en la vida, chingadazos gruexos y se levanta, regalando abrazos y sonrisas, bromas, a veces lindas, a veces ácidas, a veces bien ojetes, pero siempre bromeando. Se Resiste a las atracciones de la corrupción y del dinero, prefiere morir como ha vivido, diría el gran Silvio. 

Anda siguiendo la ruta de los indígenas del EZLN y buscando a nuestros 43. No se deja engañar por los que ofrecen chambas a cambio de votos. Sigue y seguirá de NECIO. 

Hoy estoy en gran deuda con él por su inmenso, intenso e incondicional apoyo, amor, comprensión y solidaridad en este momento de transición de mi vida a la felicidad. 

Gracias carnalito, espero un día, cuando yo sea grande, ser tan chido y chingón como tu. Un abrazo y un beso. Chema y Lecia, en donde estén, están super orgullosos de ti, como Graco, Polín, Delta, Sonia y yo lo estamos. 

Acá estamos los Rivera Godínez, para servirles. Ajua ¡¡¡   y que viva Tepito y la Vasco de Quiroga que también es escuela ¡¡¡¡ 

viernes, 3 de julio de 2015

LA MÚSICA DEL CORAZÓN. 3 de julio del 2015. Cuau, el músico, el libertario, el filósofo, el corredor, el hermano, el hijo, sus primeros 25.





En la carrera de ese domingo inicié tomando la punta para ganarle a ellos tres. 

Mantuve el paso, el ritmo de la respiración y la convicción de que podría terminar en primer lugar. Al llegar al kilómetro dos en La Diana Cazadora en avenida Paseo de la Reforma, él me rebasó. Pude advertir que me buscaba pero no me localizaba. 

Fue entonces cuando me puse a dos pasos de su espalda y pensé “aquí me voy, atrás de él sin que me vea, y cuando falten doscientos metros para meta lo rebaso y lo dejo atrás“. Pero quinientos metros más adelante,al llegar al Ángel de la Independencia,  empezó a despegarse de mi, su zancada era más grande que la mía, su fuerza de arranque era mayor y yo me quedaba más y más atrás. 

El portaba una cachucha azul en la cabeza y entonces yo solamente podía distinguirlo a lo lejos por ese azul en su cabeza.

Cuando dimos la vuelta en avenida Insurgentes, ya iba a adelante de mi tal vez 200 metros, y en la calle de Florencia ya fácilmente me llevaba 500 metros. Ahí me encontró de frente en la curva y me regaló una sonrisa y una señal con las manos como diciéndome “qué pasó“ y siguió su paso firme. Ya no pude alcanzarlo. Después me rebasó Felipe y luego Celia también me dejó atrás.

Cuau me dejó atrás, me ganó. Su fuerza en al correr fue mayor, también su velocidad, su zancada más grande, su juventud también.

Una vez un hombre dijo que nuestros hijos eran en realidad nuestros padres, porque ellos eran los que nos enseñaban a nosotros a crecer, a correr, a reír, a llorar, a vivir.

Así ha sido Cua, Cuate, un maestro para mi. En estos momentos difíciles de la carrera, él me ha orientado, él me ha dado muestras de fuerza, de valor, de coraje, de confianza en el futuro. 

Hace unas semanas se acercó silencioso a mi y me dijo, “Mejor mira hacia el frente, hacia adelante, hacia tu libertad, los que te conocemos y te queremos confiamos en ti“.

Así es Cuau, un maestro para mi. Hoy tres de julio cumple sus primeros 25 años. 

El otro día, al platicar con él y escuchar su pensar, esa mezcla de filosofía mesoamericana con
pensamiento  libertario, recordé aquellas palabras de Wilhelm Reich “No tenemos derecho a decir a nuestros hijos cómo construir su futuro. Ya hemos demostrado que somos incapaces de construir nuestro propio futuro. Lo que podemos hacer como transmisores, no obstante, es contar a nuestros hijos, donde y cómo fracasamos, podemos además, hacer  todo lo posible para remover los obstáculos que están en el camino de nuestros hijos, para que construyan un mundo nuevo y mejor para ellos“  

Estoy seguro que él con las y  los de su generación lo lograrán. 

Feliz primeros 25 Cuate¡¡¡






miércoles, 1 de julio de 2015

La Música del Corazón. Hortencia en Tenochtitlan. Jueves 1 de julio del 2015.


HORTENSIA EN TENOCHTITLAN





Liliana Cuentera Hortensia ha llegado de Medellín, Colombia a la Cd. de México.  Me encuentro con ella en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Me dice que ella está agotada de caminar la tarde por estas calles de nuestra México Tenochtitlan. 

Vamos a tomar el café en el Jekemir de Regina e Isabel la Católica.  En el camino le voy hablando la historia de esta ciudad, de la invasión española de 1520, de la resistencia de los aztecas tenochcas, ella escucha, pregunta, se admira, sonríe.

Ya en el restaurant me cuenta de su festival de cuentos en su tierra, sus logros, sus limitaciones. De repente saca de su bolsa de tela, una bolsita verde, y de ahí dos libros y un CD. “Te traje estos regalitos“ me dice con su voz de “paisa“, El primer libro se llama “La Banda Paniagua. Memorias y olvidos de una tradición musical de Medellín“, el segundo es la “Revista de poesía Prometeo“ con el titulo “El tiempo que ellos miden en estaciones, no en relojes“, y el CD  anuncia en su portada “Big Band TROPICO. Medellín. Un sonido elegante“.

Y hablamos y platicamos sobre los festivales de cuentos en Colombia, de los amigos y amigas en común y recordamos cuando nos conocimos en el Encuentro de Buga en aquel 2005 cuando mi hijo Cuau y yo asistimos a ese evento que nos dejo tan buenas experiencias y amistades.

Después, entrada la noche, con la ligera llovizna y las calles  mojadas, caminamos al Zócalo de  esta ciudad, admiramos el Palacio Nacional, el Palacio de Gobierno y la Catedral Metropolitana. Continuamos hasta el Templo Mayor y de lejos traté de explicar la magnitud de la ciudad de Tenochtitlan. Luego fuimos por la calle de Moneda hasta llegar a la Academia de San Carlos pasando por la iglesia de Santa Teresa y la Casa de Moneda de UAM. Ella no deja de admirarse. 

Ahora ella me cuenta de la influencia de México y Argentina en la cultura colombiana. De los mariachis y de la muerte de Carlos Gardel.

Luce cansada. “ Me levanté a las dos de la madrugada“ me dice. La acompaño a su hotel, ahí me cuenta la posible agenda de su periplo por nuestro México.

Luce feliz. Bienvenida a México, Liliana Cuentera. 

domingo, 24 de noviembre de 2013

LA MÚSICA DEL CORAZÓN. Domingo 27 de noviembre del 2011.




La Marcha de las Calaveras; la Psicomagia para la Paz.

Cuauhtémoc Rivera Godínez





Son las 10.45 de la mañana del domingo 27 de noviembre, una multitud de jóvenes, jóvenas, niños, hombre y mujeres caminamos por avenida Insurgentes Sur en la Ciudad de México.
A la altura del cruce de esta avenida con la calle de Luz Saviñón veo a un hombre vestido de blanco que va de la mano de su pequeña hija, quien a su vez, toma con su otra mano a su mamá. Los tres van de blanco y con su rostro maquillado de calavera. Los tres calzan huaraches y van en silencio dialogando entre ellas.
El hombre lleva un morral en su hombro izquierdo y constantemente mete su mano en el interior de este y extrae semillas que va esparciendo suavemente, como si fuera en cámara lenta. Me acerco a él y le pregunto con respeto ¿Por qué esparces arroz?, y él me responde
“No es arroz, es amaranto, y con él en México hacemos un dulce que se llama “Alegría” y vamos esparciendo amaranto por las calles porque queremos que regrese la alegría a nuestra ciudad, es un acto espiritual, mágico”
Un chavo se acerca y le inquiere ¿Puedo tomar un poco y esparcirlo?. Sí, claro, le contesta la calavera de blanco. El chavo mete la mano, saca un poco de amaranto y lo esparce con amor. El hombre del morral le dice; “Métele mucha imaginación, mucho amor”. Todos nos miramos y sonreímos. Es la caminata de la Psicomagía para la paz.
A las nueve horas iniciaron la caminata las y los primeros, arrancando del estadio de la Ciudad Universitaria. La mañana es sumamente fría y nublada. A las 10 de la mañana Cuate, María, Mariana, Ricardo y yo nos incorporamos en Insurgentes y Barranca del Muerto. La invitación a este evento la hizo Alejandro Jodorowsky días antes con la finalidad de realizar un acto de Psicomagía por la paz, para ayudar a parar esta guerra en contra de la sociedad mexicana, para ayudar a que los más de 50 mil muertos y 10 mil desaparecidos en actos de violencia criminal encuentren la luz de la tranquilidad y su energía no esté penando en este mundo, y para que nuestra comunión en este acto de Psicomagia nos ayude a parar esta guerra que tanto sufrimiento y dolor está causando.
En el trayecto muchos gritaron consignas contra la guerra, contra la política de Felipe Calderón, muchos palmeaban sus manos siguiendo el ritmo del pandero que durante horas acompañó nuestro paso, muchos hablaban en voz baja y otros dialogaban en silencio.
En este trayecto me encontré con un joven de nombre David. Él me platicó de la Psicomagia y de su abuela. Ella es de Chile, llegó a México cuando el golpe militar de Pinochet y su abuelo le dijo un día “Tienes que conocer a Jodorowsky, es un gran maestro, échale un ojo”, y entonces ella fue a verlo y tomó clases con Alejandro. “Ahora mi abuela me dijo “Tienes que conocer a Jodorowsky, échale un ojo”, y aquí estoy” me dice el chavo muy emocionado y con su rostro maquillado de blanco con grandes ojeras negras.
¿Y Jodorowsky por qué no está en esta caminata? Le pregunto y él me dice “Nos encontrará en el Palacio de Bellas Artes, y de ahí nos iremos a la Plaza de Garibaldi”.
A las 12.15 horas llega la caminata a Bellas Artes, durante una hora y veinte minutos esperamos al psicomago. Mientras, la gente canta, realiza performance, platica, sonríe. Las consignas de “Psicomagía para la paz” se repiten una y otra vez. La ligera llovizna no los espanta.

El maestro Jodorowsky llega acompañado de su famita y todos con mascaras de calaveras. Muchos aplausos, empujones, y todo lo que implica que llegue el que convoca al evento. Alejandro sube a la barda de la fuente que está en a explanada, usa un megáfono que no tiene resonancia para escuchar su voz. La mayoría no escuchamos claramente, pero intuimos las palabras. Yo alcanzó a escuchar que vamos a la Plaza de Garibaldi y que ahí todos cantaremos La Llorona “porque esa es la canción con que la madre llora a nuestros muertos”, nos dice el chileno – mexicano de cabellera plateada.

Entonces todos nos vamos a formar la columna en el Eje Central. Son las 13.45 horas, como siempre, los que portan las cámaras fotográficas no permiten el avance de la marcha.

Caminamos las pocas cuadras que nos separan en quince minutos. Cuando empezamos a entrar en la plaza, un joven moreno, de estatura baja, ropa beige y sucia, visiblemente drogado por la famosa “mona”, musita “Qué está pasando, qué pasa, no entiendo nada”, lo que genera las sonrisas de las calaveras.
Ya en la Plaza de Garibaldi, la indicación es tomar asiento en el suelo, lo cual es sumamente difícil. El suelo está sumamente sucio, al grado de que la suela de los zapatos se pega en él. Total que muchos se ponen en cuclillas, otros se hincan en un papelito y otras y otros de plano se sientan en el suelo. Algunos se rehúsan a sentarse y es cuando aparecen los exhortas “Sientate”, “Sentado”. Pero un hombre es necio y queda de pie. Entonces el gordo Godínez le grita “Esa calavera gorda, siéntate”. El desobediente voltea el rostro mostrando su enojo por los ojos, lo cual provoca la carcajada del público, y una segunda voz le responde “Te queremos”, y todos sonríen.

Alejandro invita a todos a que entonemos La Llorona. Una mujer empieza a entonarla a capela, el susurro del canto va creciendo poco a poco, es como un pequeño himno, una oración melódica que sale del corazón de los asistentes. Se va formando una atmósfera de amistad, de fraternidad, de consuelo. Son minutos de emoción, de intenso amor.
Cuando la mujer termina de cantar, al otro extremo aparece un grupo de mariachis tocando la misma canción de La Llorona. Es uno de los momentos de clímax. Los cientos y miles de calaveras cantan nuevamente ahora con más bríos, la oración rítmica se ha convertido en un grito de dolor, de alegría, de una mezcla difícil de explicar. Luego sigue la canción Caballo Prieto Azabache, y cuando termina, el psicomago toma la palabra. Para la mayoría su voz es inaudible, pero nuevamente el corazón hace que intuyamos sus palabras.


“Este acto de Psicomagia implica necesariamente que el centro no sea una persona, no lo sea yo, sino todos los que estamos en este lugar. Hemos venido a esta Plaza de Garibaldi porque este es un lugar de alegría. No fuimos al Zócalo porque ahí es un lugar de concentraciones políticas, y este es un lugar de alegría, de amigos, de familias. Estamos aquí para recordar a los 50 mil muertos en esta guerra, para hacer un acto por la paz. Ahora les pido que todos nos tomemos de las manos y pidamos al mismo tiempo “Paz, Paz, Paz” nos dice Alejandro.

Y entonces todas las calaveras nos tomamos de las manos. Todos en un mismo momento orando – gritando – pidiendo por esta paz que ha destruido la acción calderonista. Pazpazpazpazpazpaz, segundos, minutos interminables.

Cuando concluyó esta acción, Jodorowsky exhortó “Ahora todos a reírnos”. Y todos a reír. El maestro se quitó la mascara y la aventó al público.

“Este es un punto de reinicio de un nuevo momento en la vida de México, este acto de psicomagia así lo marca”, concluyó Jodorowsky.

A las 14.30 horas termina el evento. Muchos se quedan en la plaza, platicando, cantando, sonriendo. Otros nos vamos al Mercado de San Camilito a comer pozole. 

A mis amigas y amigos les recomiendo la lectura de Psicomagia, de Alejandro Jodorowsky, de editorial Siruela, en su colección debolsillo.