viernes, 3 de julio de 2015

LA MÚSICA DEL CORAZÓN. 3 de julio del 2015. Cuau, el músico, el libertario, el filósofo, el corredor, el hermano, el hijo, sus primeros 25.





En la carrera de ese domingo inicié tomando la punta para ganarle a ellos tres. 

Mantuve el paso, el ritmo de la respiración y la convicción de que podría terminar en primer lugar. Al llegar al kilómetro dos en La Diana Cazadora en avenida Paseo de la Reforma, él me rebasó. Pude advertir que me buscaba pero no me localizaba. 

Fue entonces cuando me puse a dos pasos de su espalda y pensé “aquí me voy, atrás de él sin que me vea, y cuando falten doscientos metros para meta lo rebaso y lo dejo atrás“. Pero quinientos metros más adelante,al llegar al Ángel de la Independencia,  empezó a despegarse de mi, su zancada era más grande que la mía, su fuerza de arranque era mayor y yo me quedaba más y más atrás. 

El portaba una cachucha azul en la cabeza y entonces yo solamente podía distinguirlo a lo lejos por ese azul en su cabeza.

Cuando dimos la vuelta en avenida Insurgentes, ya iba a adelante de mi tal vez 200 metros, y en la calle de Florencia ya fácilmente me llevaba 500 metros. Ahí me encontró de frente en la curva y me regaló una sonrisa y una señal con las manos como diciéndome “qué pasó“ y siguió su paso firme. Ya no pude alcanzarlo. Después me rebasó Felipe y luego Celia también me dejó atrás.

Cuau me dejó atrás, me ganó. Su fuerza en al correr fue mayor, también su velocidad, su zancada más grande, su juventud también.

Una vez un hombre dijo que nuestros hijos eran en realidad nuestros padres, porque ellos eran los que nos enseñaban a nosotros a crecer, a correr, a reír, a llorar, a vivir.

Así ha sido Cua, Cuate, un maestro para mi. En estos momentos difíciles de la carrera, él me ha orientado, él me ha dado muestras de fuerza, de valor, de coraje, de confianza en el futuro. 

Hace unas semanas se acercó silencioso a mi y me dijo, “Mejor mira hacia el frente, hacia adelante, hacia tu libertad, los que te conocemos y te queremos confiamos en ti“.

Así es Cuau, un maestro para mi. Hoy tres de julio cumple sus primeros 25 años. 

El otro día, al platicar con él y escuchar su pensar, esa mezcla de filosofía mesoamericana con
pensamiento  libertario, recordé aquellas palabras de Wilhelm Reich “No tenemos derecho a decir a nuestros hijos cómo construir su futuro. Ya hemos demostrado que somos incapaces de construir nuestro propio futuro. Lo que podemos hacer como transmisores, no obstante, es contar a nuestros hijos, donde y cómo fracasamos, podemos además, hacer  todo lo posible para remover los obstáculos que están en el camino de nuestros hijos, para que construyan un mundo nuevo y mejor para ellos“  

Estoy seguro que él con las y  los de su generación lo lograrán. 

Feliz primeros 25 Cuate¡¡¡