miércoles, 1 de julio de 2015

La Música del Corazón. Hortencia en Tenochtitlan. Jueves 1 de julio del 2015.


HORTENSIA EN TENOCHTITLAN





Liliana Cuentera Hortensia ha llegado de Medellín, Colombia a la Cd. de México.  Me encuentro con ella en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Me dice que ella está agotada de caminar la tarde por estas calles de nuestra México Tenochtitlan. 

Vamos a tomar el café en el Jekemir de Regina e Isabel la Católica.  En el camino le voy hablando la historia de esta ciudad, de la invasión española de 1520, de la resistencia de los aztecas tenochcas, ella escucha, pregunta, se admira, sonríe.

Ya en el restaurant me cuenta de su festival de cuentos en su tierra, sus logros, sus limitaciones. De repente saca de su bolsa de tela, una bolsita verde, y de ahí dos libros y un CD. “Te traje estos regalitos“ me dice con su voz de “paisa“, El primer libro se llama “La Banda Paniagua. Memorias y olvidos de una tradición musical de Medellín“, el segundo es la “Revista de poesía Prometeo“ con el titulo “El tiempo que ellos miden en estaciones, no en relojes“, y el CD  anuncia en su portada “Big Band TROPICO. Medellín. Un sonido elegante“.

Y hablamos y platicamos sobre los festivales de cuentos en Colombia, de los amigos y amigas en común y recordamos cuando nos conocimos en el Encuentro de Buga en aquel 2005 cuando mi hijo Cuau y yo asistimos a ese evento que nos dejo tan buenas experiencias y amistades.

Después, entrada la noche, con la ligera llovizna y las calles  mojadas, caminamos al Zócalo de  esta ciudad, admiramos el Palacio Nacional, el Palacio de Gobierno y la Catedral Metropolitana. Continuamos hasta el Templo Mayor y de lejos traté de explicar la magnitud de la ciudad de Tenochtitlan. Luego fuimos por la calle de Moneda hasta llegar a la Academia de San Carlos pasando por la iglesia de Santa Teresa y la Casa de Moneda de UAM. Ella no deja de admirarse. 

Ahora ella me cuenta de la influencia de México y Argentina en la cultura colombiana. De los mariachis y de la muerte de Carlos Gardel.

Luce cansada. “ Me levanté a las dos de la madrugada“ me dice. La acompaño a su hotel, ahí me cuenta la posible agenda de su periplo por nuestro México.

Luce feliz. Bienvenida a México, Liliana Cuentera.